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Una Ciudad para los Ciudadanos

FECHA: 25/07/2021
AUTOR(es): Elías Tovar

Venezuela es un país que atraviesa grandes dificultades, eso es algo que salta a la vista de todos los coterráneos y extranjeros. Frente a tales problemas se sitúan, entre otros, cuatro grandes objetivos, a saber, transitar a la Democracia, salir de la emergencia humanitaria, abrir los mercados y regenerar las funciones elementales de un Estado, como supuestos para la construcción de una nación libre, próspera, de progreso y bienestar.

Una vez que estos procesos den inicio, se abre la oportunidad para que Venezuela avance en otras áreas. Alguna de ellas implica reformular la manera en la que son concebidas las ciudades, asumiendo que las mismas deben estar al servicio del ciudadano, facilitándole el desarrollo y entendiéndole como co-partícipe de la gestión que sobre ellas se realizan, y no al revés.

En la actualidad, las ciudades venezolanas enfrentan un sinnúmero de problemas que van desde un transporte público deficiente y casi inexistente, hasta una administración pública atrofiada que dificulta la innovación y el emprendimiento, pasando por servicios públicos de escasa calidad y provistos de manera intermitentes. Si bien estos avatares dudosamente tengan solución sin antes poner en marcha los procesos mencionados al inicio, solo con ellos no bastará. Será necesario, en la medida de lo posible, transitar hacia esquemas de desarrollo inteligentes y sostenibles, haciendo uso de las nuevas tecnologías.

Una Ciudad Inteligente y Sostenible (CIS) es aquella que, centrada en el ciudadano, «utiliza las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) y otros medios para mejorar la toma de decisiones, la eficiencia de las operaciones, la prestación de los servicios urbanos y su competitividad» (Bouskela, Casseb, Bassi, De Luca, & Fachinna, 2016, pág. 14)[i], al tiempo que pretende asegurar la satisfacción de las necesidades presentes y futuras de su población, lo que en conjunto resulta en un aumento en la calidad de vida.

Entre las posibles soluciones que un esquema de desarrollo Inteligente y Sostenible puede traer a una ciudad, se pueden mencionar las siguientes:

  • La construcción de una red inteligente de agua. Esto comprendería un conjunto integrado de sensores que permitirían a las empresas que proveen el servicio, y a las instituciones encargadas de supervisarlas, monitorear en tiempo real su distribución, alertar sobre cualquier posible falla en sus sistemas, y asegurar el cumplimiento de los estándares de seguridad, calidad y conservación del agua; al tiempo que se le proporciona al cliente información detallada para que pueda tomar decisiones sobre la manera en la que usará el servicio.
  • La gestión Inteligente de residuos podría incluir, por una parte, la aplicación de herramientas como contenedores soterrados (con los cuales se reduciría el impacto visual y se aprovecharía el espacio subterráneo) unidos a pequeños contenedores superficiales donde se deposita la basura, o mecanismos de recogida neumática conectado a contenedores que, mediante un sistema de tuberías, succionan la basura para enviarla al sitio donde será depositada -final o temporalmente-; y por otra parte, la utilización de sensores que indiquen la cantidad de basura recibida por contenedor para evitar los desbordamientos y distribuir mejor los camiones y trabajadores del aseo urbano.
  • Asegurar una movilidad Inteligente y Sostenible. Esto puede comprender la gestión de semáforos para que actúen minimizando atascos, de acuerdo a la información sobre el tráfico que puedan ir procesando sobre la marcha; herramientas que mejoren la experiencia del usuario de transporte público, haciéndolo inclusivo a personas con discapacidades; el fomento de medios de transporte menos contaminantes; entre un abanico de opciones más.

Cabe destacar que estas áreas y opciones ni son las únicas, ni son excluyentes. Una CIS es una ciudad que innova y utiliza las TICs para dar respuestas a los problemas de su población. Además, hay que puntualizar que este esquema supone la aplicación de políticas de descentralización para otorgarles mayor autonomía, competencias y agilidad a los municipios.

De acuerdo a Criqui, Barthel y Jaunet (2019)[ii], transitar hacia una Ciudad Inteligente y Sostenible requiere que la administración local ponga en marcha un ciclo de 6 etapas:

  1. Clarificar sus expectativas con respecto a la tecnología digital. Esto es identificar las oportunidades, ventajas, los riesgos y límites en la aplicación de las nuevas tecnologías en el desarrollo local para «dotarse de un proyecto político que pueda basarse en la tecnología digital» (pág.20).
  2. Realizar un autodiagnóstico de madurez digital con el propósito de estimar el grado de penetración de las tecnologías y diseñar soluciones adaptadas y realistas.
  3. Identificar los posibles socios y cartografiar el ecosistema digital, lo que pasa por reconocer a los diferentes actores públicos, privados y de la sociedad civil interesados en esta transición, con los cuales mantener diálogo y colaboración.
  4. Comenzar por acciones piloto a manera de ensayo. Partiendo de problemas concretos en el ámbito urbano, la idea es promover la innovación para diseñar soluciones. En palabras de los autores «No se trata de hacer una revolución digital en el territorio, sino, por el contrario, identificar retos muy concretos y ensayar soluciones simples antes de generalizar» (pág. 33).
  5. Definir una hoja de ruta para ampliar la escala una vez evaluado los ensayos. Esto pasa por organizar y orientar las diferentes iniciativas, adaptar las normas necesarias, favorecer los esfuerzos innovadores y la sinergia entre actores, y ampliar el alcance de las soluciones.
  6. Hacer seguimiento, evaluar y comunicar. Esto es definir y evaluar los indicadores de seguimiento que proporcionen información sobre el desarrollo de las iniciativas inteligentes y sostenibles, para adaptarlas según sea necesario. También es fundamental la comunicación entre autoridades, actores interesados y ciudadanos, para asegurar el surgimiento de una ciudadanía inteligente (ya que de poco servirían «buenas soluciones» si los usuarios, ergo, los ciudadanos, desconocen su funcionamiento o carecen de medios para aprovecharlas) y una adecuada rendición de cuentas.

En el marco del aniversario 454 de Caracas, aun en medio de las dificultades y aunque lejos de abrazar el futuro, pareciera que la ciudad anda por el camino de la des-civilización, por lo que no hay tiempo que perder.

Es necesario pensar en soluciones y preparar acciones que puedan fomentar la transición hacia la Inteligencia y la Sostenibilidad, entendiendo a Caracas no como una isla, sino como capital de una red de Ciudades Inteligentes y Sostenibles a lo largo y ancho del país.

[i] Bouskela, M., Casseb, M., Bassi, S., De Luca, C., & Fachinna, M. (2016). La ruta hacia las Smart Cities. Migrando de una gestión tradicional a la ciudad inteligente. Banco Interamericano de Desarrollo.

[ii] Criqui, L., Barthel, P., & Jaunet, A. (2019). Ciudad Inteligente y Autoridad local. Conducir su transición hacia la digitalización. Agence Francaise de Développement.

 

Las opiniones y/o conceptos expresados en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente la organización comparte lo expresado.