Descargar

¿Podrá Perú desarrollar un Régimen Híbrido?

FECHA: 02/09/2021
AUTOR(es): Rommer Ytriago

La complicada dinámica que vive Latinoamérica, exacerba las preocupaciones entorno a los procesos que intentan establecer la democratización de la región, pues, se teme que se reediten -a imagen y semejanza-, los múltiples casos que en el complejo mundo de las relaciones internacionales se han dado, en especial los más llamativos y cercanos, Venezuela y Nicaragua, de allí la interrogante fundamental sea si podrá Perú desarrollar un régimen híbrido.

En este contexto, el gobierno de Pedro Castillo se encuentra en medio de un ambiente pendular -propio de la región- entre Derecha e Izquierda, entre los esfuerzos por la supervivencia democrática liberal y las prédicas de establecer una “democracia” iliberal “nueva”, “participativa”, “protagónica” y, así con una larga lista de epítetos que buscan redescribir a su sistema político.

El gobernante ha asumido luego de un periodo de transición en el que se intentó reequilibrar las condiciones políticas del país, no obstante, la brecha abierta por sus recurrentes alocuciones, propicia las consideraciones sobre la existencia de una nueva estructura política que va desde la transformación del sistema hasta el modo de gobernar.

Pese a lo dicho, el haber superado en épocas pasadas etapas de incertidumbre política, inestabilidad institucional, efectiva consolidación de la democracia e incluso, el más reciente gobierno provisional, no es el problema, el asunto subyace en “el desapego de la ciudadanía a los valores democráticos que se expresa electoralmente con el crecimiento o triunfo de actores políticos con preferencias normativas no democráticas”. (Bautista, 2011, pág. 52)[i].

Para decirlo en pocas palabras, es un triunfo de la antipolítica, momento donde surgen los estadios o panoramas grises, que revierten la firmeza democrática, suerte de declive del modelo imperante, donde habrá que aumentar los esfuerzos para que la identidad y los pareceres del grupo político que dirige al ejecutivo como al legislativo, no abonen la porosidad existente, un asunto que podría poner en entre dichos la imparcialidad e independencia de los poderes de la nación.

Sin embargo, parte del accionar inicial de Castillo no muestra disposición a enmienda, por el contrario, se dirige a fortalecer el crecimiento y control estatal con la apropiación de empresas sobre las cuales pese el criterio de importancia estratégica, las que han sido privatizadas, la creación de otras tantas de carácter público y la aplicación de un conjunto de medidas que van desde la eliminación de la libertad del comercio y finanzas, la flexibilización laboral y libertad de precios.

Por otro lado, sus posiciones respecto a temas sociales álgidos: la prohibición del aborto, la eutanasia, el matrimonio igualitario, el control sobre la educación, la expulsión de extranjeros catalogados de delincuentes (sean estos legales o ilegales), el cumplimiento del servicio militar obligatorio para los jóvenes que no trabajen ni estudien, dan cuenta de la ubicación del contexto de erosión social, político y económico que pretende.

Como resultado al ambiente descrito, pudiera calificarse y ser señalado de un socialismo conservador, que frente a la agenda que despliega la izquierda, todas sus luchas en material social cesan, porque supone todo lo contrario a lo que hoy día se lleva en la agenda progresista, denotando importantes signos de reversión en términos de garantías y derechos que ha llevado al Perú a ubicarse en el puesto 85 del ranking global que establece el índice de Fragilidad Estatal en 2021 de The Found for Peace.

En dicho instrumento el criterio de puntuación se basa en una escala numérica del 1 al 10, donde 1 representa una valoración positiva y 10 una muy crítica o negativa.

La puntuación obtenida en el primer rubro de indicadores, enmarcados como de cohesión social quedó discriminada de la siguiente forma: Aparato de Seguridad 6.1, Élites divididas en fracciones 7.4, Reclamación grupal 8.6 puntos, los de corte económico: Decadencia económica 4.8, Desarrollo económico desigual 6.4 y Vuelo humano y fuga de cerebros 6.2 puntos.

Los de carácter político: legitimidad estatal 7.2, Servicios públicos 7.4, Derechos humanos y estado de derecho 3.5 puntos. El cuarto grupo, lo social: Presiones demográficas 7.4, Refugiados y desplazados internos 4.1 puntos y, el último que responde a lo transversal para valorar la Intervención externa sobre el país quedó en 2.3 puntos[ii].

Gracias a estos datos, se puede tener una estimación del panorama nacional, así como de los problemas que posee en específico su gobierno y cuáles son los desafíos que tiene, que por ahora precisamente no lo es su condición económica, sino más bien los que hieren al sistema, es decir, lo político como centro de toda su diatriba.

En ese sentido, aproximarse a precisar sí se desarrollará un régimen híbrido, irá determinado por ciertas características que hacen que los modelos políticos no sean expresamente democráticos, y tampoco puedan ser discernidos como autocráticos en acepción tradicional.

La fisura se hallará porque “(…) han adquirido algunas de las instituciones y procedimientos característicos, pero no otros, y, al mismo tiempo, han conservado algunas características autoritarias o tradicionales, o perdido algunos elementos de la democracia y adquiridos algunos autoritarios”. (Morlino, 2008, pág.7)[iii].

El momento que vive el país andino es significativo para la trayectoria de su historia política, porque luego de vivir la experiencia democrática -a pesar de sus problemas-, el querer hacer cambios radicales y, que se hable de erigir una constituyente, puede dar comienzo definitivo a la fase de retroceso, no es una cuestión precisa de un día para otro, es lento y con ayuda del deterioro en el tejido social se pudiera avanzar a lo híbrido.

Conviene señalar que actualmente se posiciona en el puesto 38 del índice global de percepción de corrupción en 2021 que dirige Transparency International, mientras que ocupa la posición 94 de 180 países en el ranking global del referido aspecto[iv].

No obstante, y, por paradójico que parezca, la integridad e impunidad política, el covid-19, las investigaciones que se adelantan sobre líderes políticos, juicios y condenas contra expresidentes e incluso, de que posea condiciones de pobreza, divisiones y desigualdades marcadas en la sociedad, no afectan a la democracia si esta ha sido adoptada y se encuentra vigente en el espíritu societal.

Frente a la interrogante inicial si podrá Perú desarrollar un régimen híbrido, la respuesta parece sencilla y a la vez complicada, la última palabra la tienen los peruanos.

[i] Bautista De Aleman, P. (2021). “El fin de las democracias pactadas, Venezuela, España y Chile. Editorial Dahbar.

[ii] The Fund for Peace. (2021). Fragile States Index (2021). [Documento en línea] Disponible en: https://fragilestatesindex.org/wp-content/uploads/2021/05/fsi2021-report.pdf

[iii] Morlino, L. (2008). Hybrid Regimes in Transition?. Fundación para las relaciones internacionales y el diálogo exterior (FRIDE). Documento de trabajo 70. [Documento en Línea], Disponible en: https://www.researchgate.net/profile/Leonardo-Morlino-3/publication/265311948_Hybrid_Regimes_or_Regimes_in_Transition/links/54f42b8b0cf24eb8794d76bf/Hybrid-Regimes-or-Regimes-in-Transition.pdf

[iv] Transparency International. (2021). Corruptions Perceptions Index (2021). [Documento en Línea] Disponible en: https://images.transparencycdn.org/images/CPI2020_Report_EN_0802-WEB-1_2021-02-08-103053.pdf

Las opiniones y/o conceptos expresados en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente la organización comparte lo expresado.