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Niños: ¿Los más protegidos o los más afectados?

FECHA: 09/04/2020
AUTOR(es): Carol Jiménez L.

Los niños y los jóvenes representan una minoría de contagios por el conocido COVID-19, constituyendo al 27 de marzo del 2020, tan solo una tasa del 5% en Estados Unidos, país que registra la mayor cantidad de afectados a nivel mundial,[i] no obstante, este grupo social no está exento de las problemáticas que acarrea esta pandemia.

Con esta situación la educación de niños y jóvenes se ha visto mermada significativamente, toda vez que escuelas, colegios y universidades cerraron sus puertas como medida de prevención contra la propagación del nuevo virus, ocasionando que según las últimas cifras del primero de abril de 2020 más de 1.500 millones de estudiantes de todos los niveles en 188 países se encuentren sin clases presenciales[ii].

Nunca antes en la historia moderna tantos centros educativos habían estado cerrados al mismo tiempo. La última muestra de algo similar ocurrió en 2015 que como consecuencia  del “ébola, las escuelas públicas en Guinea, Liberia y Sierra Leona permanecieron cerradas después de las vacaciones de julio y agosto, privando a 5 millones de niños de la educación escolar durante meses.”[iii] (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, 2015)

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) señaló que de extenderse por más tiempo el cierre actual de las escuelas, existe un gran riesgo que los niños se queden atrás en su curva de aprendizaje y que los alumnos más vulnerables, como los de bajos recursos, no vuelvan a regresar a las aulas.[iv]

Según se ha citado, esto conllevaría en un impacto seguro en el derecho a una educación igual e incluyente para todos, ya que, a pesar de que muchas instituciones educativas a nivel mundial están procurando mantener el curso académico a través de alternativas en línea, tales como, el uso de plataformas web, redes sociales y videoconferencias; lo cierto es que muchos países no cuentan con total acceso a internet; un ejemplo de ello lo representa el continente africano el cual para enero de este año contaba con regiones cuyas conexiones no superaban el 36% de acceso a este servicio, siendo Sudán y Eritrea los ubicados en los más bajos lugares del listado.[v]

Otra muestra actual, es el 38% de la población latinoamericana que tampoco cuenta con internet,[vi] encontrándose Honduras y Guatemala entre los países con mayor carencia de este servicio, el cual al mismo tiempo constituye un derecho fundamental de acuerdo a declaraciones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en el año 2016[vii].

Para contrarrestar esta carencia países como México, Mongolia y República Dominicana adoptaron la medida de trasmitir en televisión de señal abierta y radio cursos académicos para estudiantes de todas las edades, sin embargo, eso muestra otra afectación para la obtención de estos conocimientos, y es, la energía eléctrica, pues se estima que alrededor de 800 millones de personas en el mundo aún viven a oscuras o con prolongados cortes de electricidad, en su mayoría en África subsahariana y Asia meridional[viii] por lo que, nuevamente notamos un derecho humano violentado y otra limitante para los niños y adolescentes en el acceso a su educación.

En este sentido, urge a los Estados tomar políticas específicas para cumplir cabalmente con el derecho a la educación, incluso aun cuando es justificable el cierre temporal de las escuelas. Empero, la labor presente depende en gran parte también de los padres y los responsables de crianza, como pilares esenciales en la formación de los más jóvenes, puesto que la educación, aun cuando se le ha dado un carácter formal en los últimos tiempos, no se agota con el impartir conocimientos meramente académicos, sino que además implica la realización de actividades culturales y recreativas, como la práctica de arte y el estímulo por la literatura, mediante las cuales por asociación los niños puedan aumentar sus habilidades y capacidades de comprensión, y a su vez distraerse positivamente.

Las suspensiones temporales de actividades escolares a causa del COVID-19 también implica la interrupción del acceso a otros importantes servicios básicos, que se aportan en las escuelas, como lo es la alimentación escolar, los programas de recreación, las actividades extracurriculares y el apoyo pedagógico en muchos casos.[ix] Atención también merece que el confinamiento social y la privación de asistir a sus centros educativos pueda exponerlos a situaciones de violencia o abuso en el hogar. Un reflejo de esto se evidenció durante el brote de la enfermedad del ébola en África Occidental de 2014 a 2016, cuyo cierre de las escuelas contribuyó al repunte del trabajo infantil, el abandono, los abusos sexuales y los embarazos de adolescentes. En Sierra Leona, los casos de embarazos adolescentes llegaron a 14.000, más del doble de casos que había antes del brote.[x]

Por otro lado, expertos apuntan que los jóvenes están sufriendo afecciones psicológicas de miedo y pánico, por ejemplo, ante el alud de información y noticias a la que están expuestos a diario por el avance del virus en el mundo, y en niños más pequeños se detecta la falta de entendimiento y desconcierto ante la situación.[xi] Por ello, los especialistas, entre otras cosas, recomiendan usar un lenguaje apropiado a la edad del niño, observar cómo reacciona y ser conscientes de su nivel de ansiedad.[xii]

Si bien no se encuentran directamente entre los más contagiados, lo innegable es que el COVID-19 afecta y afectará en gran medida a niños y adolescentes; por lo que debemos preguntarnos si es necesario que los Estados junto con las instituciones de la sociedad civil apunten en sus agendas evaluar alguna política que permita durante la contingencia, más allá de garantizarles una educación desde sus hogares o refugios lo más ajustada posible a la calidad recibida en las escuelas.

La educación de buena calidad no debe perderse como objetivo, entendiéndose todo lo que abarca, que según la UNICEF “se define según cinco dimensiones fundamentales: lo que aportan los estudiantes, el entorno del aprendizaje, el contenido, los procesos y los resultados[xiii] (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, 2002), por lo tanto toda política pública debe responder de la misma manera al desarrollo integral y bienestar psicológico de los niños y adolescentes, a los fines de evitar mayores situaciones de vulnerabilidad y de cara a dar cumplimiento al compromiso asumido por 194 países desde 1989 en la Asamblea General de las Naciones Unidas con la Convención sobre Derechos del Niño.

[i] SciDev.Net. (2020) “Casos de niños con coronavirus se subestiman y suponen un riesgo” Obtenido de: https://www.scidev.net/america-latina/salud/noticias/casos-de-ninos-con-coronavirus-se-subestiman-y-suponen-un-riesgo.html?  [Enlace corto: https://bit.ly/2vShrfQ]

[ii] Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia y la Cultura. (2020) “Interrupción educativa y respuesta al COVID-19” Obtenido de: https://es.unesco.org/themes/educacion-situaciones-crisis/coronavirus-cierres-escuelas

[iii] Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. (2015). “UNICEF apoya los esfuerzos para reducir el riesgo de transmisión de ébola tras la reapertura de las escuelas en Guinea” Obtenido de:  https://www.unicef.org/spanish/emergencies/media_78731.html

[iv] Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. (2020) “COVID-19: Más del 95 por ciento de niños y niñas está fuera de las escuelas de América Latina y el Caribe” Obtenido de: https://www.unicef.org/venezuela/comunicados-prensa/covid-19-m%C3%A1s-del-95-por-ciento-de-ni%C3%B1os-y-ni%C3%B1as-est%C3%A1-fuera-de-las-escuelas-de

[v] Marketing 4 Ecommerce. (2020) “El número de usuarios de Internet en el mundo crece un 7% y alcanza los 4.540 millones (2020).” Obtenido de: https://marketing4ecommerce.net/usuarios-internet-mundo

[vi] Corporación Andina de Fomento. (2020) “Transformación digital para la América Latina del S. XXI.” Obtenido de: https://www.caf.com/es/conocimiento/visiones/2020/02/transformacion-digital-para-la-america-latina-del-s21/

[vii] Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. (27/06/2016) [Resolución A/HRC/32/L.20] Obtenido de: https://ap.ohchr.org/documents/S/HRC/d_res_dec/A_HRC_32_L20.pdf

[viii] PV Magazine. (2020) “14 gráficas con las cuales el Banco Mundial explica 14 índices globales de desarrollo social y económico de 2019” Obtenido de: https://www.pv-magazine-latam.com/2020/01/15/14-graficas-con-las-cuales-el-banco-mundial-explica-14-indices-globales-de-desarrollo-social-y-economico-de-2019/

[ix] Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. (2020) “COVID-19: Más del 95 por ciento de niños y niñas está fuera de las escuelas de América Latina y el Caribe” Obtenido de: https://www.unicef.org/venezuela/comunicados-prensa/covid-19-m%C3%A1s-del-95-por-ciento-de-ni%C3%B1os-y-ni%C3%B1as-est%C3%A1-fuera-de-las-escuelas-de

[x] Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. (2020)  “COVID-19: Ante el endurecimiento de las medidas de contención, aumenta el riesgo de que los niños sufran abusos, abandono, explotación y violencia, dice UNICEF” Obtenido de: https://www.unicef.org/venezuela/comunicados-prensa/covid-19-ante-el-endurecimiento-de-las-medidas-de-contenci%C3%B3n-aumenta-el-riesgo

[xi] El Comercio. (2020) “Expertos advierten del impacto en niños de medidas contra el covid-19” Obtenido de: https://www.elcomercio.com/actualidad/expertos-impacto-ninos-confinamiento-covid19.html

[xii] Naciones Unidas. (2020). “Cómo explicar a un niño la pandemia de coronavirus” Obtenido de: https://news.un.org/es/story/2020/03/1471422

[xiii] Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. (04/2002) [Educación de buena calidad para todos desde la perspectiva de las niñas] Obtenido de: https://www.unicef.org/spanish/publications/files/quality_education_sp.pdf

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