Homero Gutiérrez

Economista

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La irrelevancia de la reconversión monetaria

FECHA: 30/09/2021
AUTOR(es): Homero Gutiérrez

La nueva reconversión monetaria que entra en vigencia en octubre de 2021 es irrelevante desde el punto de vista macroeconómico, pero puede conllevar a riesgos que impliquen el regreso de asfixiantes controles al sector privado. El anuncio del Banco Central de Venezuela (BCV) de la introducción del llamado bolívar “digital” en reemplazo del bolívar “soberano” no tendrá ningún impacto en la inflación, en el nivel de salarios, en el poder de compra de los hogares o en la estructura del sistema de pagos.

El nuevo bolívar digital tampoco tendrá ninguna diferencia en términos transaccionales con respecto al bolívar soberano y el fuerte. En esta oportunidad el bolívar digital será equivalente a un millón de los antiguos bolívares soberanos, es decir, por cada 1.000.000 de bolívares soberanos ahora pasarán a ser 1 bolívar digital. La implementación de la reconversión significa que los niveles de precios, salarios y depósitos bancarios expresados en los actuales bolívares soberanos deberán dividirse entre un millón para convertirse en los nuevos bolívares digitales, coloquialmente, será quitarle 6 ceros al cono monetario vigente.

La tercera reconversión monetaria desde 2008 solo tendrá como beneficio “tangible”, facilitar a los ciudadanos los cálculos en sus transacciones cotidianas, con un mejor entendimiento de los precios, hacer más simple expresar los precios en moneda local y volver a utilizar las viejas calculadoras para sacar las cuentas. Esto significa dejar de hablar de cientos de millones de bolívares en las compras habituales de una familia, para pasar a unidades más pequeñas y manejables al menos en el corto plazo.

La magnitud de la inflación en Venezuela, que supera actualmente el 1.500% anual, hace insignificante el alza de precios por el redondeo que usualmente acompaña estos procesos de cambios en el cono monetario. Una inflación de tal magnitud representa una inflación promedio mensual de 26% que supera ampliamente el impacto de llevar los precios al número entero inmediatamente superior. Por lo que el proceso de reconversión no tendrá impacto en los precios, ni en los salarios dejando intacto el poder de compra de los hogares.

La propuesta del BCV de un bolívar “digital”, expresada en el comunicado oficial, no significa ni añade nada distinto a los conos monetarios anteriores (original, fuerte o soberano). En ese sentido, el nuevo cono monetario y la emisión de una nueva familia de billetes no tiene nada que ver con el desarrollo de una economía digital o alguna forma de modernización del sistema de pagos. La adopción de wallets, pagos electrónicos y criptomonedas en Venezuela fue el resultado de la incapacidad del BCV de controlar la inflación y proveer oportunamente un cono monetario con billetes y monedas de las denominaciones adecuadas.

Las afirmaciones realizadas en el comunicado del BCV [i] sobre la reconversión monetaria relacionadas con: “la transformación de la moneda nacional en su formato digital”, “la modernización de los sistemas de pago apunta a la ampliación del uso del bolívar digital de manera inmediata” y la convivencia entre el bolívar físico y el bolívar digital para garantizar la inclusión, más allá de un mensaje confuso para la ciudadanía, muestra indicios del nivel de conocimiento de las máximas autoridades del ente emisor sobre la creación secundaria de dinero, la demanda de dinero y  el sistema monetario en general.

La introducción del bolívar digital totaliza un número de 14 ceros que se han quitado al cono monetario venezolano, ubicándose detrás de Brasil, que ha quitado 18 ceros a su moneda, y superando a Argentina con 13 ceros eliminados. La inflación fuera de control acortó los tiempos entre las distintas reconversiones, el bolívar (original) circuló por 128 años entre 1879 y 2007 manteniendo una envidiable estabilidad hasta el año 1983. La primera reconversión permitió al bolívar “fuerte” circular por tan sólo 10 años entre 2008 y 2018, mientras la segunda reconversión que introdujo el “soberano” sólo circuló por 3 años entre 2018 y 2021.

En ausencia de un cambio sustantivo en la política económica que permita un programa de estabilización y reforma estructurales, la continuidad de un nivel de inflación como el actual, llevará inevitablemente a la necesidad de una nueva reconversión a finales de 2026 o inicios de 2027 en el mejor de los casos. En ese sentido, queda claro a la luz de la reciente experiencia venezolana que la reconversión monetaria sin la adopción de políticas económicas sostenibles sólo lleva a una nueva reconversión al cabo de unos pocos años, como se demostró con las fallidas reconversiones anteriores (fuerte y soberano).

La experiencia de otros países de la región también confirma que el reemplazo de un cono monetario no tiene ninguna incidencia en la estabilidad de la moneda. Un informe de Santander Investment[ii] publicado antes de la primera reconversión monetaria muestra que: 1) la reconversión monetaria es ineficaz para reducir la inflación y brindar estabilidad a la moneda, 2) la introducción de un nuevo cono monetario no impide la aceleración de la inflación; y 3) los países que han logrado el control de la inflación han implementado la reconversión monetaria después de la aplicación de un programa de estabilización y la inflación transita una senda de desaceleración sostenida.

La reconversión trae ciertas interrogantes relacionadas con la reacción que tendrá el ejecutivo frente a una depreciación acelerada del tipo de cambio y la continuidad de los aumentos de los precios de los bienes como resultado de la inflación, que vuelva a inflar los precios expresados bajo el nuevo cono monetario. Recordando, que en los últimos 20 años, las medidas económicas se han tomado guiadas más por la ilusión monetaria que por su coherencia, como ha sido el caso de los ajustes del salario mínimo financiados con emisión monetaria que dejan a los trabajadores en con menor poder de compra después de cada incremento salarial.

Entonces, después de la reconversión ¿el ejecutivo intentará influir artificialmente en la cotización del dólar publicada diariamente por el BCV? o ¿buscará controlar nuevamente los precios de bienes y servicios para mostrar la estabilidad del nuevo bolívar digital?. Aunque la respuesta a estas interrogantes hoy es incierto, existe la certeza de que la reconversión no cumplirá las expectativas del ejecutivo en lo relacionado con el rescate del valor del bolívar, mayor conexión de la población con su signo monetario, fortalecer la economía nacional y soberanía monetaria, tal y como se aspira en el comunicado oficial del BCV.

Con la continuidad de las actuales políticas económicas, el bolívar continuará perdiendo su función como dinero, sin importar cuantas reconversiones se realicen. Desde hace muchos años el bolívar dejó de ser viable para ahorrar (reserva de valor) por la elevada inflación y la devaluación, ahora cada vez más sea hace irrelevante para expresar los precios (unidad de cuenta) y para pagar por los bienes y servicios (medio de cambio) por el avance espontáneo de la dolarización de la economía, que luce como irreversible.

En contraposición a los beneficios de la simplificación de las magnitudes en las transacciones cotidianas, la irrelevancia macroeconómica de la reconversión monetaria puede conllevar riesgos relacionados con el endurecimiento y regreso de los controles del gobierno sobre la economía dirigidos a “proteger el bolívar y el nuevo cono monetario”. Las eventuales acciones del ejecutivo en esta dirección, amenazarían los márgenes de maniobra del sector privado y que han mejorado las condiciones de abastecimiento.

[i] Banco Central de Venezuela. “Comunicado oficial: Rumbo al Bolívar Digital”. 05 de agosto de 2021. http://www.bcv.org.ve/comunicado-bolivar-digital

[ii] Homero Gutiérrez. “Reconversión Monetaria e Inflación: Implementación de un nuevo cono monetario”. Santander Investment 26 de julio de 2007.

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