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Anti-Money Laundering: ¿Aliado o rival de la libertad económica?

FECHA: 13/10/2020
AUTOR(es): Hilmer Barrios R.

El proceso de internacionalización de los mercados financieros, acelerado desde la aparición de la crisis de deuda de los años 80, estimuló el estudio de nuevos modelos económicos cuyos enfoques y tratamientos analíticos son de carácter poco ortodoxos.

Esos nuevos modelos consideran el comportamiento dinámico de las variables objetivo, de cara a las restricciones tanto para horizontes de corto plazo, como de largo plazo, pero todo sobre la base del reconocimiento de la racionalidad de los agentes involucrados.

En la contemporaneidad se proponen modelos según los cuales el volumen de los flujos financieros y la asimilación de éstos dentro de circuitos económicos diferenciados, marcan la gradualidad de las estrategias relativas al intercambio comercial, en particular y la integración económica, en general

En ese contexto, la política económica, entendida como “una ciencia normativa, empírica y social dedicada al estudio de los criterios, fines, medios y doctrinas que utilizan los gobiernos para intervenir en la realidad económica de un país” (Pampillón, 1999, p.3)[i], resulta determinante, pues, permite entender las decisiones tomadas o susceptibles de ser asumidas por los policy-makers y, con ello, realizar el análisis comparado de países.

 Una forma de aproximarse a ese análisis comparado, está representada por la Libertad Económica, por ejemplo, a través del índice emitido por The Heritage Foundation, denominado Index of Economic Freedom, en el que se toman en cuenta doce (12) indicadores, agrupados en cuatro (4) categorías, con base en los cuales se comparan ciento ochenta (180) países.

Sin embargo, entre los doce (12) indicadores considerados por el Index of Economic Freedom no se considera la variable anti-money laundering (AML); tópico hoy día determinante a nivel global y que, sin dudas, incide transversalmente en esos indicadores.

Entonces, al hacer un estudio comparado de países, desde la perspectiva de la libertad económica: ¿Debe considerarse la cuestión anti-money laundering?

Según puede leerse en el 2020 Index of Economic Freedom, la libertad económica:

se refiere, en el fondo, a la autonomía relacionada principalmente con la libertad de elegir de la que gozan los individuos al adquirir y utilizar bienes y recursos económicos.  El supuesto subyacente de aquellos que favorecen la libertad económica se fundamenta en que los individuos conocen mejor que nadie sus necesidades y aspiraciones y que una vida autodirigida, orientada por la filosofía y prioridades personales, en vez de las aplicadas por el gobierno o elites tecnócratas, es el fundamento de una existencia plena. La independencia y el respeto nacen de la capacidad y responsabilidad de cuidar de uno mismo y de su propia familia, contribuciones invaluables a la dignidad e igualdad humana.” (The Heritage Foundation, 2020, p.26)[ii].

La libertad económica apunta a una economía en la que la intervención del Estado sea la estrictamente necesaria y, fundamentalmente, para asegurar el ejercicio pleno de los derechos y garantías constitucionales.

En tal sentido, el índice en cuestión considera cuatro (4) categorías: (i) imperio de la ley; (ii) tamaño del gobierno; (iii) eficiencia regulatoria; y (iv) apertura del mercado. A su vez, cada una de esas categorías están conformadas por indicadores que, ponderados, permiten jerarquizar ciento ochenta países (180) desde el que más libertad representa (en los términos expresados en líneas precedentes), hasta el más reprimido.

Entre los indicadores que conforman las cuatro (4) categorías antes mencionadas no se encuentra alguno especialmente referido al anti-money laundering.

El consenso global que existe en torno al combate del blanqueo de dinero, y tomando en cuenta que esa pretendida mínima intervención del Estado supone evitar que capitales de origen ilícito se confundan con aquellos (lícitos) que buscan tener participación en economías caracterizadas por el crecimiento económico, luego, por el desarrollo económico, permite sugerir la incorporación del indicador AML en las metodologías que buscan medir la libertad económica.

Ahora bien, así como se publica el Index of Economic Freedom, el Basel Institute on Governance desde el año 2012 emite, anualmente, el Basel AML Index que clasifica a ciento cuarenta y un (141) países en función de los riesgos que representan en materia de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo.

El Basel AML Index se construye sobre cinco (5) tópicos: (i) calidad de las políticas de prevención de blanqueo de capitales y combate del financiamiento al terrorismo; (ii) soborno y corrupción; (iii) normas y transparencia financiera; (iv) transparencia pública y rendición de cuentas; y (v) riesgos legales y políticos.

Como puede apreciarse, los indicadores considerados por The Heritage Foundation y por el Basel Institute on Governance van en una misma dirección. Sin embargo, al analizar conjuntamente los resultados de uno y otro se presentan ciertas particularidades (seguidamente se enunciarán solo dos de ellas).

Fuente: Heritage Foundation / Basel Institute on Governance

Del top 10 de los países con mejor índice de libertad económica, solo tres (3), esto es Nueva Zelanda, Dinamarca y Estonia, se encuentran entre los primeros diez (10) que configuran menor riesgo de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo.

Pero cuando circunscribimos el análisis al continente americano, el resultado es aún más sorprendente.

Fuente: Heritage Foundation / Basel Institute on Governance

En la región, Jamaica y Panamá se ubican entre los diez (10) países con mejor ranking en materia de libertad económica: 6 (40 ranking global) y 9 (55 ranking global). Sin embargo, el Basel AML Index los clasifica en las posiciones 107 y 105, respectivamente, de un total de ciento cuarenta y un (141) países analizados, asignándole riesgo alto de lavado de activos y financiamiento al terrorismo.

Así las cosas, la evaluación de riesgo de lavado de activos y aplicación de un enfoque basado riesgo, recomendado por el Grupo de Acción Financiero Internacional, como una nueva categoría para determinar el grado de libertad económica, permitiría identificar cómo los países están reaccionando ante (i) los agobiantes avances tecnológicos y, con ello, una nueva clase de delincuentes decididos a usar la tecnología inescrupulosamente; (ii) los impactos negativos de la corrupción a nivel global; (iii) los efectos de la participación de las Fintech en el sistema financiero; y (iv) el sector inmobiliario como vehículo para legitimar capitales, de manera sigilosa y “repotenciada” en prácticas corruptas.

Lejos de abandonar el tema estrictamente económico, la complejidad de los sistemas políticos, las asimetrías existentes en materia de tecnología, sistemas financieros, conocimiento y capital humano, así como las brechas en materia institucional (sistemas de administración de justicia, fiscal, entre otros), exige incorporar el indicador de contra el lavado de dinero en el análisis y comparación de países desde la perspectiva de la libertad económica.

Proceder de esa manera permitirá un resultado aún más útil y cercano a la realidad. En otros términos, los esfuerzos deben dirigirse a una especie de Index of Economic Freedom PLUS: libertad económica + anti-money laundering.

El óptimo de libertad económica supone control y prevención eficiente del asunto anti-money laundering.

La intervención del Estado para diseñar y ejecutar políticas para controlar este tipo de prácticas no puede ser interpretada como un obstáculo a la libertad económica, por el contrario, la favorece en todo sentido.

Una administración pública descentralizada, orientada por la simplificación de los trámites administrativos y el uso de tecnologías de vanguardia, permite ajustarse oportunamente a las nuevas formas de interactuar en los sectores económicos, domésticos y foráneos.

Sin embargo, no siempre debe privilegiarse la celeridad, simplificación y automatización sin control, siendo el AML el fiel de la balanza de un contexto económico global cada vez más convulso. Definitivamente, el anti-money laundering es un aliado de la libertad económica.

[i] Pampillón, R (1999). Análisis económico de países. Teoría y casos de política económica. McGraw-Hill, segunda edición. España.

[ii] The Heritage Foundation. 2020. 2020 Index of Economic Freedom. Traducido por AR Traducciones.

 

 

 

Las opiniones y/o conceptos expresados en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente la organización comparte lo expresado.